Las organizaciones que quieren adaptarse a un entorno altamente cambiante requieren líderes con visión sistemática, modelos mentales abiertos y dispuestos al diálogo. Como uno de ellos, tu fin es alcanzar visiones compartidas que permitan alinear la acción hacia propósitos comunes. Dentro de un entorno de cambio constante es necesario actualizar los procesos de las organizaciones. Estas son las 8 claves para gestionar el cambio en una organización.

1. Genera sentido de urgencia

No es posible ni útil intentar gestionar el cambio en una organización si solo tú ves las ventajas del mismo. Para que ocurra el cambio se debe generar una necesidad imperiosa de dicho cambio. Las oportunidades, riesgos o amenazas a las que se enfrenta tu organización son algunos posibles argumentos. Para iniciar el cambio debes contar con tres o cuatro miembros del equipo de dirección. Esos miembros deben ser capaces de entender tu propuesta y estén dispuestos a apoyarla.

2. Lidera formando una coalición

Identifica a los líderes dentro de la organización que han compartido la idea del cambio contigo. Hazles partícipes, involúcrales y establece un frente común. Asegúrate de que el grupo seleccionado tiene la suficiente representatividad dentro del colectivo. El conjunto debe ser lo más numeroso posible para gestionar el cambio en una organización con éxito. Es conveniente que no todas las personas sean del mismo departamento.

3. Crea una visión clara 

Presenta el cambio de manera que todos vean que se trata de una situación en la que todos ganan. Presenta una visión muy objetiva y específica del beneficio que se aportará a la organización y sus miembros. Explica tu visión y tu estrategia de acción de manera simple. Difunde tu visión e intenta repetirla a menudo para que cale en la organización.

4. Comunica tu visión

Hablar con diferentes miembros y dar argumentos no es suficiente. Tú mismo debes ser un ejemplo de cómo el cambio se llevará a cabo y dará beneficios a todos. Es importante que no haya divergencias entre los miembros de tu coalición. Cada uno de ellos debe ser capaz de seguir transmitiendo el mensaje en su propio departamento. Solo así es posible gestionar el cambio en una organización de manera adecuada y exitosa.

5. Elimina obstáculos

Todo cambio se enfrenta siempre a un grupo de reticentes u opositores. Trabaja de manera especial con ellos para explicarles los beneficios que aportará el cambio. Intenta convencerles y premia a los que adopten tu visión. Comprueba constantemente las barreras que existen para tu proyecto. A continuación, elimina los obstáculos que encuentres en el camino, tanto si son humanos, como si no.

6. Consigue triunfos a corto plazo

No sólo debe existir un objetivo a largo plazo. Crea metas a corto plazo con pequeños logros que sean posibles de alcanzar, y con poco margen para el fracaso.  Cada “victoria“ a corto plazo puede ser muy motivadora para todo el personal. Estos retos pueden ser pequeños proyectos, que no requieran demasiados recursos y que se puedan llevar a cabo sin involucrar a los opositores al cambio.

7. Mantén la inercia

Analiza lo que funciona en el proceso de cambio y corrige lo que no da resultados. Tras la primera meta conseguida hay que establecer la siguiente. El cambio es un movimiento continuo, un proceso largo. Mantén las ideas frescas sumando más agentes y líderes del cambio.

8. Sistematiza y consolida el cambio

Ancla la cultura del cambio dentro de tu organización hasta que sea la forma habitual en que la organización trabaja. Ahora es el momento de volver a anticiparte al futuro de la organización y proponer un nuevo cambio que prepare la organización para lo que viene. Abraza la filosofía del cambio constante como un mantra que ayude a la mejora continua.