Hace poco hablamos de las 10 razones por las que los clientes no entran en un restaurante y cómo ponerles solución. Pero existen otras 9 razones por las que tu negocio de hostelería va mal y a las que debes prestar mucha atención.

1. Los clientes no detectan tus puntos fuertes

Todo negocio tiene puntos fuertes y débiles. Los puntos fuertes deben potenciarse y ser aprovechados para crear mercado. En cambio, los puntos débiles por los que tu negocio de hostelería va mal deben ser identificados y corregidos.

2. La zona está sucia o es poco segura

Aunque tu cocina sea impresionante y tu personal de lo más amable, si tu restaurante está en una zona desagradable o con malos olores, los clientes se sentirán condicionados para evitarlos. Mejora el ambiente de tu restaurante y más personas se animarán a entrar.

3. Los precios no son visibles en la carta

Los clientes quieren saber lo que se pueden gastar en su estancia en tu restaurante. Si quieres que más gente entre en tu restaurante ponles fácil que hagan cuentas y que se sientan con confianza para entrar. Poner la carta en el exterior del restaurante es una buena manera de generar claridad y confianza en el cliente.

4. Falta de limpieza, olores fuertes o desagradables

La limpieza del local debe ser una de las prioridades del personal. Si tu tu negocio de hostelería va mal establece una check-list y una rutina de limpieza clara. Es una buena manera de mantener todo en las mejores condiciones. Además, puedes aprovecharte de las nuevas técnicas de márketing que usan la aromaterapia. Así podrás hacer que los clientes nos recuerden por el olor del local.

5. La cocina está fuera de la vista de los clientes o en un estado inadecuado

La cocina y los baños son los lugares que más llaman la atención a los clientes en cuanto a la limpieza. Una check-list y un proceso adecuado te pueden ayudar a que todo esté reluciente y así generar confianza en los clientes.

6. El local parece antiguo, rancio y obsoleto

A menos que claramente forme parte de tu estrategia, tu local no debe parecer antiguo o mal cuidado. Lo viejo no gusta a nadie. En cambio, un aspecto moderno, renovado y cuidado da la sensación de que nos preocupamos por lo que hacemos y por quienes servimos.

7. Carta demasiado extensa

Un error muy común es intentar hacer de todo para satisfacer a todo el mundo. Pero debes saber que el enfoque generalista casi nunca funciona. Esa es probablemente una de las principales razones por las que tu negocio de hostelería va mal. Es mucho mejor tener una carta corta, especializada, fácil de preparar y con productos de buena calidad. Los comensales nos recordarán por eso y querrán repetir.

8. Productos congelados, enlatados y precocinados

Invierte y decide siempre por los productos frescos, sobre todo en cuestión de frutas, verduras y carnes. La diferencia entre un sabor fresco y uno congelado es abismal y el ahorro no compensa los clientes que perderías por usar productos de baja calidad.

9. Los camareros nunca llegan

Lo peor que puede pasarle a un comensal es esperar demasiado o incluso quedarse sin comer porque las comandas se pierden por el camino. Para estos casos existen soluciones como HoreK que te ayudan a organizar al personal y gestionar la cocina para no recibir ni una queja.