Muchos ya conocéis mi obsesión por los símiles aeronáuticos, como briefing o checking. Hoy quiero hablar de otro de estos símiles, el del controlador aéreo. Quizás esto se deba a que siempre quiero tener todo bajo control, como en un avión. Y es que los aviones son el medio de transporte más seguro que hay, y podemos aprender mucho del campo de la aviación a la hora de llevar a cabo proyectos importantes y complejos. Y tu empresa, ¿ya cuenta con un controlador aéreo?

La lista que salvó la vida muchos pilotos

Los aviones no siempre fueron tan seguros como hoy en día. En la década de 1930 se dieron una gran cantidad de accidentes aéreos causados, sobre todo, por errores de pilotos.

En 1935 el comandante Pete Hill era un piloto de pruebas experto en el ejército de los EEUU. Pete Hill sufrió un accidente con uno de los aviones más grandes jamás construidos porque olvidó revisar que el timón de profundidad estuviera desbloqueado antes del despegue.

Después del accidente del comandante Hill, los pilotos decidieron reunirse y crear una serie de indicadores predictivos muy claros a los que llamaron “Lista de chequeo prevuelo”. Tras la implantación de la lista los accidentes a causa de errores de pilotos se redujeron en gran medida. Hoy en día, esta lista es la mejor herramienta para predecir que un avión llegará a su destino con seguridad.

Pero en el campo que nos ocupa, ¿cómo podemos predecir que nuestros proyectos se ejecutarán con éxito? Pues siguiendo nuestra propia lista de chequeo.

¿Tu empresa ya cuenta con un controlador aéreo?

El controlador que controla nuestro foco de atención

Jordan Grafman, del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos e Infartos Cerebrales de Estados Unidos, dice “Mejorar nuestra habilidad para hacer muchas cosas a la vez en realidad daña la creatividad y el pensamiento profundo. Hacer más de una tarea simultáneamente implica menos deliberación, es decir, se pierde la capacidad de pensar y razonar un problema“. Por tanto, no debemos saturar a nuestro cerebro. Podemos usar mucho más nuestra capacidad cerebral para concentrarnos en un objetivo prioritario a la vez.

Un símil con la capacidad cerebral es la torre de control de los aeropuertos y el anteriormente mencionado controlador aéreo. Por seguir con el ejemplo, ahora mismo hay más de cien aviones aproximándose, despegando, o preparándose para despegar. Todos ellos son importantes y necesitan nuestra atención. Sin embargo, para un controlador aéreo, solamente existe un avión importante: el que está aterrizando en ese preciso instante.

Este método del controlador aéreo consiste en tener todas nuestras tareas y proyectos en pantalla, en nuestro radar. Pero en cada momento, nos centramos en una sola tarea concreta y le damos pista. Hasta que no finalizamos esta tarea principal, no prestamos atención a otra. Y así, una tarea tras otra, hasta que nuestro espacio aéreo quede limpio.

¿Tu empresa ya cuenta con un controlador aéreo?

Aplicando el método del controlador aéreo a nuestra empresa

En nuestra empresa desde hace algunos meses hemos cambiado nuestra forma de gestión. Nos hemos propuesto varios objetivos. Queremos remar todos en la misma dirección. Queremos trabajar en equipo en pro del mismo proyecto. También queremos conseguir mejorar nuestras relaciones y dejar de sentirnos amenazados.

Vamos a crear una nueva organización que aporte un valor diferenciador a nuestros clientes y con ello obtener mejores beneficios. Por último, queremos trabajar de forma sistemática por proceso de manera que optimicemos nuestras energías.

Para todo esto hemos lanzado un Plan Estratégico y un Plan de Márketing y necesitamos contar con nuestro propio controlador aéreo. Nuestro controlador nos va a indicar a qué avión le toca aterrizar en cada momento. O dicho de otra manera, dónde tenemos que centrar nuestra atención y energías para que nuestros proyectos se ejecuten con éxito.