Una buena comunicación es la base del “puchero” de las emociones positivas

Una buena comunicación es importante en cualquier momento de nuestras vidas, pero se convierte en esencial en las épocas de cambio. En esos momentos las personas nos adentramos en un abismo de incertidumbre. Y la incertidumbre puede provocar consecuencias negativas.

Nos perdemos entre preguntas del tipo ¿qué pasará mañana? o ¿cómo afectará esto a mi trabajo? Es normal que aparezcan la frustración y el negativismo. Estas emociones negativas y otras similares llenan nuestro “puchero” interior. Y un plato lleno de emociones negativas puede tener consecuencias nefastas.

Las relaciones se fundamentan en una buena comunicación

Lo mismo ocurre cuando aparecen los problemas en una pareja o entre compañeros de trabajo. Las relaciones entre personas, sean del tipo que sean, suelen desmoronarse si no existe una buena comunicación.

Nuestro “puchero” lleno de emociones negativas nos lleva a actuar a la defensiva. Tendemos a atacar por el menor estímulo porque pensamos que debemos protegernos. Criticamos a los que nos rodean y creamos un clima viciado y enrarecido que solo alimenta más la mala situación. El miedo entra a jugar un papel importante en esta situación y, al final, comenzamos a actuar guiados por él.

Estas situaciones suelen esconder una falta de confianza, una falta de visión y una falta de trabajo en equipo. Para combatir estas faltas, debemos empoderarnos a través de pensamientos proactivos y emociones positivas. Cuando estos pensamientos y emociones llenan nuestro “puchero” podemos trabajar en la mejora de nuestras relaciones y de nosotros mismos.

El "puchero" de las emociones positivas y la buena comunicación

Compartir el “puchero” es una parte esencial del proceso

Pero además de preparar este “puchero” para nosotros, lo que queremos es compartirlo con los que nos rodean. De esta manera estableceremos una buena comunicación y crearemos el clima propicio para el trabajo en equipo, la resolución de problemas y la evolución de nuestros proyectos.

Para avanzar, debemos concentrarnos en edificar una base sólida de confianza. Podemos hacerlo comunicándonos con frecuencia y transmitiendo mensajes positivos y constructivos. Queremos unirnos como personas y equipo para eliminar el miedo y fomentar la confianza a través de la buena comunicación. La confianza forja vínculos que nos ayudan a abordar retos.

Todo empieza en tu interior, la respuesta está en ti, y la responsabilidad de tus actos, también. Plantéate a qué o de qué tienes miedo, de qué te estás intentando proteger. Una vez obtengas la respuesta, compártela con los que están cerca de ti. Ellos te ayudarán a luchar contra tus temores mientras forjáis relaciones participativas, sinceras y positivas.

Atrévete a llenar tu “puchero” de emociones positivas, de actos ricos y de conversaciones altas en valor energético. Alimenta tu alma con todo lo bueno que hay en tu alrededor y desecha a la basura lo que ya no sirve. Y una vez hayas preparado tu propio “puchero” interior, una vez esté en el punto perfecto, compártelo. Porque el verdadero valor del “puchero” de la buena comunicación es crear lazos afectivos y relaciones duraderas, estables y sabrosas.