Gestor de restaurante

Un buen gestor es una pieza esencial en el éxito o el fracaso de cualquier restaurante. El esfuerzo del equipo hace que el negocio vaya adelante. Pero el equipo está perdido si no existe una figura que sepa motivarlos, formarlos, dirigirlos y corregirlos cuando es necesario. Esa figura es el gestor de restaurante. Para ser un buen gestor en hostelería es necesario contar con estas 5 cualidades. ¿Las tienes todas?

1. Formación, experiencia y ganas de aprender

La hostelería es un negocio muy complicado. Es necesario atender muchos frentes a la vez y se trata a diario con personas y emociones. Hacer encajar todas las piezas del puzle requiere tiempo, dedicación y conocimientos.

Para ser un buen gestor de restaurante lo ideal es contar con la combinación de las tres cualidades que hemos mencionado: la formación, la experiencia y las ganas de aprender. Por suerte, la última de ellas es la más importante, pues nadie nace sabiendo. Si eres joven o nuevo en la industria y te esfuerzas al máximo, podrás adquirir los conocimientos y aprender los trucos necesarios para ser un buen gerente.

2. Orden y organización

Como hemos dicho antes, un buen gestor de restaurante es aquel que da a su equipo las herramientas necesarias para que lleven a cabo sus tareas perfectamente. Entre esas herramientas destaca una buena organización.

Sin un orden adecuado y firmemente establecido cualquier equipo se viene abajo, incluso si cuenta con mucha motivación. Por eso el papel del gerente es esencial, y la organización, una cualidad imprescindible a la hora de liderar.

3. Liderazgo

No podemos hablar de gestionar un restaurante sin de hablar de liderazgo. Ser un líder es mucho más que dar órdenes a diestro y siniestro y echar broncas a los empleados. Ser un líder implica conocer las habilidades y la posición de cada miembro del equipo. Con ese conocimiento un líder construye un organigrama y asigna tareas a cada uno de ellos te lo explicamos aquí.

Además, ser un líder también significa saber cuál es la propia posición. Un líder también debe saber delegar. El buen gestor de restaurante no se pone a servir mesas cuando su tarea es vigilar que los demás pueden y cumplen con su función.

4. Resolución

La resolución de problemas es el pan de cada día de cualquier buen gestor de restaurante. Cuando algo va mal, los empleados recurren al líder del equipo para que les ayude a solucionarlo. Por tanto, contar con los recursos materiales y mentales para resolver los problemas cotidianos es otra de las cualidades imprescindibles de un buen gestor de restaurante.

Un buen recurso es el programa Horek.

5. Ser objetivo

Un buen gestor de restaurante debe ser lo más objetivo posible. La hostelería es un negocio lleno de presión así como de emociones fuertes. En ocasiones puede ser muy fácil dejarnos llevar por nuestros prejuicios incluso por nuestros sentimientos personales. Pero un gerente no puede permitirse este lujo si quiere que su negocio prospere. Por tanto, evaluar las situaciones además de las personas de manera objetiva es una cualidad que debemos ejercitar siempre que sea posible.

¿Y tú? ¿Tienes todas estas cualidades? ¿Crees que un buen gestor de restaurante debe contar con alguna más? Cuéntanoslo en un comentario, ¡esperamos tu opinión!