¿Sabes que puedes usar la ciencia para aumentar los beneficios de tu restaurante? Si sabes cómo aplicar el neuromarketing, puedes convertir tu carta en una máquina de vender. Así podrás sacar el máximo provecho a tu oferta y hacer que tu negocio destaque entre la competencia. ¡Sigue leyendo y toma nota de nuestros consejos!

1. Elige bien tus colores

Los colores de una carta, y de un local, son una de las primeras cosas que percibimos cuando entramos en un restaurante. De hecho, percibimos los colores de una manera subconsciente y nos dejamos llevar por ellos. El color que elijas dependerá de tu oferta y de lo que deseas transmitir.

Los colores rojos y naranjas, así como algunos amarillos, son los que más nos abren el apetito. Los relacionamos con frutas y alimentos y tendemos a querer consumirlos. Por otra parte, los colores verdes nos recuerdan a la naturaleza. Así que puedes usarlos si deseas vender productos vegetales, veganos y de origen biológico.

Los colores azules tienen un efecto inhibidor del apetito. Pero eso no significa que no puedas usarlos en tu carta. Si deseas transmitir ligereza o si tu oferta gira alrededor del mar, no dudes en usar la gama de los azules. Por otra parte, no subestimes el poder del negro, que siempre es visto como sinónimo de elegancia y clase alta. Elige adecuadamente los colores a usar y podrás convertir tu carta en una máquina de vender en muy poco tiempo.

2. Cuida dónde colocas los precios

Es muy común que en cualquier carta encontremos los precios alineados en una columna a la derecha de la hoja. Pero si quieres convertir tu carta en una máquina de vender debes dejar de lado esta práctica.

Los clientes tienden a escanear las páginas para detectar los precios más bajos y elegir entre ellos. Eso reduce mucho sus opciones, y tus ventas. Para cambiar esto, puedes comenzar a colocar los precios en números enteros (sin decimales) y justo al lado de los nombres de los platos. De esta manera, evitas el escaneo y puedes llamar la atención sobre productos que se venden con menos frecuencia.

3. Abre el apetito a los comensales a través de las descripciones

Si quieres convertir tu carta en una máquina de vender platos, debes describirlos al detalle. Crea descripciones completas y usa adjetivos que despierten los sentidosCremoso, aromático, crujiente, jugoso o fresco son algunas palabras que puedes usar para transmitir a los comensales lo que pueden esperar del plato que piden. Haz que se imaginen comiéndoselo y disfrutándolo y verás cómo aumentan los pedidos.

4. Hazte con un sistema flexible y una carta digital

Si quieres sacar el máximo partido a estos consejos de neuromarketing, debes contar con un sistema que te permita experimentar y crear algo a tu medida. Descubre todo lo que puede hacer por ti un software de gestión de hostelería y jubila tu carta de papel por una digital. De esta manera podrás sacar el máximo provecho de estos trucos y comenzar a aumentar tus ventas hoy mismo.